VIÑA DEL MAR

RESEÑA HISTÓRICA

Espectacular, único, romántico e inolvidable, son sólo unos de los muchos calificativos que, a lo largo de los años, logran describir de forma íntegra al FESTIVAL INTERNACIONAL DE LA CANCIÓN DE VIÑA DEL MAR quizás el mayor y más conocido festival de América Latina, que año tras año congrega a los mejores artistas del momento y otros que simplemente son “de todas las épocas”

Y es que los 25 grados de temperatura, propios de un pleno verano costero en la quinta región de Chile, no son impedimento para que 18 000 almas ansiosas de observar talento y trayectoria dentro de “La Quinta Vergara” gocen, disfruten y coreen los hit´s del momento y también los que, sin duda, marcaron época durante los últimos años, lustros o quizás décadas

Sin embargo esta multitud deja de serla cuando, según la tradición popular, llega a denominarse el “Monstruo de la Quinta Vergara” por el gran poder que ejercen, desde presionar para alargar las presentaciones de los artistas favoritos, hasta interrupciones con pifias y silbatinas a cantantes, humoristas, participantes, jueces y hasta decisiones que no son de su agrado.

Algunas pruebas que ejemplifican claramente lo antes mencionado se dieron en el año 2000 y 2010. En el inicio del “nuevo milenio” ENRIQUE IGLESIAS luego de una presentación de alta calidad recibió la gaviota de plata por parte de los organizadores del certamen, sin embargo el intérprete de “Si pudiera” no tuvo mejor idea que lanzar el trofeo al público como muestra de agradecimiento, siendo este gesto rechazado inmediatamente por el público asistente con una silbatina generalizada la cual no permitió que el cantante continúe con su show en vivo.

Una década después y con una suerte “no tan distinta” la cantante mexicana ANAHÍ se presentó en el mismo escenario. La también actriz recordada por su papel de Mía Colucci en la serie juvenil REBELDE apostó por cantar temas propios de la novela que hiciera recordar al público los tiempos de apogeo de RBD, sin embargo no tuvo mayor idea que hacerlo acompañada de play back durante toda su presentación, lo cual detonó el rechazo generalizado del público asistente de una forma casi inmediata el anfiteatro de La Quinta Vergara.

Este escenario fue construido en el año 1960 dentro del parque Quinta Vergara con motivo de la celebración de la primera edición de este festival, el cual se llevaría a cabo entre los días 21 Y 28 de febrero de aquel año. El público se sentaba en sillas de madera sobre el piso de tierra y muchos espectadores se ubicaban en los cerros colindantes a la Quinta Vergara y algunos otros sobre las copas de los árboles cercanos, otorgando un claro aire provinciano al certamen por aquel entonces, siendo remodelado recién en el año 2002 donde se reemplazó la concha acústica de madera para ser un anfiteatro cerrado que simule un coliseo hecho de concreto sólido y con una acústica impresionante lo cual hace que los correos o silbidos del público asistente se escuchen de una forma rotulante.